Cómo limpiar y mantener un plato de ducha de resina
Un plato de ducha de resina dura años si lo cuidas bien. La buena noticia: el mantenimiento es muy sencillo. Te contamos cómo hacerlo sin dañar el acabado ni el antideslizante.
Limpieza del día a día
Basta con agua templada y jabón neutro (o un poco de gel de ducha) y una esponja o bayeta suave. Aclara y seca con un paño para evitar marcas de cal.
Qué NO usar
- Lejía y amoniaco: con el tiempo pueden alterar el color y el brillo.
- Estropajos abrasivos o de metal: rayan la superficie.
- Productos antical agresivos de forma habitual.
El acabado antideslizante clase C3 no necesita productos especiales para mantener su agarre.
Manchas difíciles y cal
Para cal, una mezcla suave de agua y vinagre aplicada un par de minutos y aclarada funciona bien. Para manchas puntuales, bicarbonato con agua en pasta.
Pequeños arañazos
Una de las ventajas de la resina es que es reparable: arañazos superficiales suelen disimularse y, en casos mayores, existen kits de reparación.
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